Obras

LOS MUCHACHOS OLVIDADOS DE DIOS
Esta puesta en escena construída por Javier Valencia P. nos muestra 03 historias basadas en hechos reales ocurridos durante la época del conflicto interno en varias ciudades del Perú entre 1980 y 2000. Los testimonios se recogieron del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, que se encargó de investigar, documentar las violaciones de los derechos hu...manos en ese tiempo. 

No solo las violaciones se realizaron por parte de los grupos terroristas Sendero Luminoso y el MRTA, sino en un porcentaje alto por las fuerzas armadas y policiales - supuestamente quienes iban a protegernos -; por ello hemos tocado en mayoría estos casos olvidados, ocultados y que aún muchos no han tenido justicia ni del estado peruano ni tampoco ecos de sus reclamos, por ello les otorgamos voz y sentimientos, a través de una creación dramatúrgica de 03 espacios donde hay un pequeño hilo que los une: la espera del amor, del que ya no regresa, del que aún espera y de la que solo quiere volver a casa.

Escena de función de obra "Los muchachos olvidados de Dios" en varias ciudades de Chile
La puesta poética y profundamente enraizada en un trabajo emocional de los interpretes nos devela un mundo sin memoria, donde los recuerdos de un pasado arrancado son los que aportan una leve esperanza para estos muchachos y muchachas olvidados de Dios...

Usando textos creados por Javier Valencia,  así como textos deconstruídos de Hernando Cortes y Berthold Brecht.



Fotografía de archivo del banco de imágenes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación

CAJA DE SUEÑOS

Después de haberse estrenado en 1999 en el Teatro del Cultural de la ciudad de Arequipa, vuelve a la escena, después de que su autor, director y actor Javier Valencia Palomino ha sido invitado a decenas de teatros y festivales internacionales representando al Perú en ciudades de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Bolivia, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, España, Francia e Italia.  La obra “Caja de sueños” nos presenta a un actor Manuel, que espera a un público, pero ya no quiere actuar, no sabe actuar, solo quiere contarnos algunas historias que ha creado o que quiso hacer, donde se devela la lucha en la oscuridad de un hombre por sus sueños.

Como decía el maestro italiano Renzo Casali "...donde actores, autores, directores, maquinistas, etc. habrían de plasmarse sobre la escena transformados, a pesar del pánico, en creadores militantes del imaginario”. Valencia se presenta a si mismo como hombre y como actor hacedor, con sus aciertos y debilidades, sus límites corporales y vocales, sus potencialidades humanas y creativas.

Ha decidido volver a presentar la obra por que a pesar de los años, esta obra muestra la visión ética y estética de la cual proviene sus creaciones.  Así vemos pasar textos y personajes de Chejov, Benedetti, Victor Hugo, Jaime Saenz, Facundo Cabral, Julius Fucik, Pablo Neruda, Peter Brook, del propio Javier Valencia, y en esta nueva puesta textos del desaparecido Renzo Casali, fundador de La Comuna Baires.

FUNCIÓN VELORIO - EL ÚLTIMO ENSAYO

En esta propuesta escénica vemos un último ensayo de los integrantes de Anaqueronte, quienes están montando la obra “Función Velorio”, una obra violenta como un golpe en el rostro: un joven director de teatro decide que su ansiado pasaporte a la fama será montar una función única donde un grupo de actores mueran de verdad en escena; y para ello busca actores marginales de la sociedad y del arte que estén dispuestos a sacrificar sus miserables existencias a cambio de una noche de gloria. A partir de esta audaz premisa y sus descarnados textos, la obra nos lanza como balas todos los temas “¿políticamente incorrectos?”, como el racismo, el morbo por la violencia, el culto al éxito y hasta la percepción del teatro mismo por parte del público.

Función Velorio – El último ensayo, donde se ve tres planos distintos, el de los actores y el director de Anaqueronte, quienes “ensayan” la puesta en escena de un joven director llamado Leonardo, quien a su vez dirige y ensaya con los actores que contrató para que representen los papeles de la obra en sí, llamada función velorio. Por ello el manejo actoral se basa en las técnicas de la representación a la hora de mostrar los personajes que se matarán en escena y la otra, una presentación de los actores mismos durante su preparación, donde se mezclan las emociones reales, las representadas y las inventadas; y todo esto hecho por la propuesta escénica del director Javier Valencia, de mostrar metáforas de un país que margina y excluye en nombre de un brutal egoísmo – defecto del cual no se salva ningún personaje.

La propuesta no tiene concesiones ni piedad para con nadie, y su lenguaje valioso, atrevido y directo: nos muestra una característica común en la estética y ética de Anaqueronte: una conjunción de idea y concepto, que indaga en el mismo centro de la escena, ¿Para qué y porqué hacemos teatro?

Idea y puesta en escena: Javier Valencia Palomino
Basado texto original: Aldo Miyashiro


2 comentarios:

  1. ¿Cuándo se pone o vuelve a poner Los muchachos olvidados de Dios en Arequipa?.Quisiera apreciarla

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  2. Al retorno de la gira se pondrá en temporada en Puno, Arequipa y Cusco.

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